Hay un momento en el año en que Islandia se transforma de manera casi milagrosa. Las últimas semanas de mayo y todo junio traen consigo algo que pocos viajeros esperan: luz a todas horas. El sol apenas roza el horizonte y los paisajes que ya de por sí quitan el aliento cobran una dimensión nueva, bañados en ese tono dorado y perpetuo que solo existe aquí. Si estáis leyendo esto con el billete aún sin comprar, sabed que estáis justo a tiempo, pero el margen se estrecha cada semana que pasa.
¿Por qué la primavera tardía es el momento ideal para visitar Islandia?
Entre finales de abril y junio se alinean varios factores que hacen de esta temporada una de las favoritas de los viajeros más experimentados. Las carreteras secundarias vuelven a abrirse tras el invierno, el verdor explosivo cubre los valles y los animales salvajes regresan a las costas. Y lo mejor: todavía no habéis llegado al pico del verano, así que los grupos son más manejables y la experiencia, mucho más íntima. Eso sí, precisamente por eso las plazas en los tours más solicitados se llenan antes de lo que pensáis.
La costa sur, el clásico que nunca decepciona
Si solo pudierais hacer un tour en Islandia, muchos veteranos del país os recomendarían la costa sur. Cascadas que caen directamente al mar, playas de arena negra volcánica y glaciares que se asoman entre las nubes: todo eso cabe en un solo día. La Excursión de un día en la costa sur en minibús desde Reikiavik (código 30581P7) condensa lo mejor de esta ruta en 10 horas por 158,33 €, con cancelación gratuita incluida. Los grupos reducidos en minibús marcan la diferencia respecto a los autocares masivos, y con una valoración perfecta de 5 sobre 5 en 47 reseñas, no es de extrañar que sea uno de los primeros en llenarse cada temporada.
El Círculo Dorado a vuestra medida: privado y en superjeep
El Parque Nacional de Þingvellir, los géiseres del área de Geysir y las cataratas Gullfoss forman la ruta más icónica de Islandia. Pero hay una diferencia enorme entre hacerla en un autobús de cincuenta personas y hacerla a vuestro ritmo, con una guía que adapta el recorrido a lo que más os interesa. El Tour privado al Círculo Dorado en Superjeep desde Reykjavik (código 51272P9) os ofrece exactamente eso: entre 8 y 9 horas de experiencia completamente privada, con cancelación gratuita. Es una opción ideal para familias o parejas que quieren profundidad, no prisas.
Los Fiordos del Oeste: el secreto mejor guardado de la primavera
Si buscáis algo que os aleje de los circuitos habituales y os lleve a una Islandia casi sin tocar, los Westfjords son vuestra respuesta. Los acantilados de Látrabjarg —el hogar de miles de frailecillos que regresan precisamente en esta época— y la playa multicolor de Rauðisandur son imágenes que no olvidaréis. El Tour de 3 días por los Westfjords en grupo pequeño (código 42839P30), con un precio de 957,03 €, está catalogado como uno de los que «se agotan rápido», y con razón: solo hay unas pocas plazas por salida y la primavera tardía es la temporada perfecta para ver las aves anidando. Reservad con tiempo.
Þórsmörk: el valle que os robará el corazón
Situado entre tres glaciares y accesible únicamente por pistas de montaña que requieren vehículo especial, el Valle de Þór es uno de esos lugares que los propios islandeses consideran mágico. En primavera, el deshielo lo convierte en un espectáculo de ríos y vegetación que emerge entre la roca volcánica. El Tour privado a Þórsmörk con fotos profesionales incluidas (código 249297P5) dura 10 horas y lleva incluido un servicio de fotografía profesional, perfecto para que volváis con imágenes que hagan justicia a lo que veréis. Una joya para los que quieren algo más allá del circuito convencional.
Ballenas y frailecillos: la vida salvaje despierta en mayo
La bahía de Faxaflói, frente a Reikiavik, se convierte en primavera en uno de los mejores lugares de Europa para avistar ballenas minke y jorobadas. Los frailecillos regresan a las costas en estas mismas semanas, y combinar ambos avistamientos en una misma salida es una experiencia que entusiasma tanto a los más pequeños como a los adultos más escépticos. El Tour de observación de ballenas y frailecillos en Reikiavik (código 21533P29) dura 4,5 horas y sale a 134,82 € por persona, con cancelación gratuita. Una forma perfecta de completar un día largo de primavera islandesa.
Reservad ahora: las plazas no esperan
La primavera tardía islandesa dura apenas unas semanas, y los viajeros de toda Europa lo saben. Si estáis planificando vuestro viaje para mayo o junio, ahora mismo es el mejor momento para asegurar vuestras plazas. Todos los tours que hemos mencionado incluyen cancelación gratuita, así que no hay excusa para esperar. Entrad en los enlaces, elegid vuestras fechas y dad ese paso que lleváis semanas posponiendo. Islandia en primavera es, sencillamente, uno de los espectáculos más impresionantes que existe en este planeta. ¿Os animáis?