Imaginad el sol colgado en el horizonte a las dos de la madrugada, tiñendo de naranja y rosa los campos de lava mientras vosotros camináis sobre un glaciar o surcáis una pista de tierra en un buggy. Eso es el verano islandés: una temporada irrepetible que cada año conquista a miles de viajeros españoles que llegan buscando algo diferente y se marchan con una experiencia grabada a fuego. Si lleváis semanas dándole vueltas al viaje y todavía no habéis reservado, este artículo es para vosotros. Las plazas vuelan —y os lo decimos con conocimiento de causa.
¿Por qué el verano islandés es tan especial?
Entre junio y agosto, Islandia se transforma de manera radical. Las carreteras secundarias abren del todo, los glaciares muestran sus lenguas de hielo más accesibles y los días no terminan jamás. El famoso sol de medianoche os permitirá hacer senderismo a las once de la noche o fotografiar cascadas con una luz dorada que ningún otro destino europeo puede ofrecer. Además, las temperaturas rondan los 10–15 °C, perfectas para moverse sin agobios. Es, sencillamente, el mejor momento del año para explorar la isla.
Pisar el hielo: el Tour en Jeep Glacier Express
Si hay una experiencia que define el verano islandés, es caminar sobre un glaciar. El Tour en jeep y senderismo Glacier Express (8 horas, desde 225,35 €) os lleva directamente al glaciar Sólheimajökull de la mano de guías locales islandeses. El precio incluye todo el equipo glaciar —crampones, casco y arnés de seguridad—, así que no hay que preocuparse de nada. Los grupos son reducidos, lo que garantiza una atención personalizada y la sensación de estar descubriendo el hielo por primera vez. Si solo podéis hacer un tour de aventura durante vuestro viaje, que sea este.
El Círculo Dorado en formato privado y a vuestro ritmo
El Tour privado en Círculo Dorado desde Reikiavik (9 horas, desde 604,69 €) es la forma más cómoda y flexible de recorrer los tres iconos del interior islandés: el Parque Nacional Þingvellir —Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, las burbujeantes aguas termales de Geysir y la imponente cascada Gullfoss. Al ser privado, el itinerario se adapta a vuestros intereses: más tiempo en el que queráis, paradas fotográficas extra, sin esperar a nadie. En verano, con el sol alumbrando hasta bien entrada la noche, cada parada cobra una dimensión distinta.
Adrenalina en el Círculo Dorado: buggies incluidos
¿Queréis combinar cultura y velocidad en un solo día? El tour Círculo Dorado y Aventura en Buggy desde Reikiavik (10 horas, desde 247,97 €) hace exactamente eso. Por la mañana recorréis los hitos clásicos del Círculo Dorado y por la tarde os subís a un buggy para recorrer paisajes de lava y montaña que de otro modo serían inaccesibles. Diez horas que se pasan en un suspiro y que combinan lo mejor de la Islandia más histórica con la más salvaje. Una opción estupenda para parejas o grupos de amigos con ganas de variedad.
Ballenas a tres horas del puerto de Reikiavik
El verano es la temporada estrella para el avistamiento de cetáceos en Islandia. La Excursión de avistamiento de ballenas en la Rosa Ártica de la bahía de Reikiavik (3 horas, desde 85,27 €) es una de las salidas más asequibles y emocionantes del catálogo. Embarcaréis en un barco ecológico con tripulación experta que conoce perfectamente los movimientos de las ballenas jorobadas y los delfines que frecuentan la bahía en estos meses. Es la excursión ideal para combinar con una tarde libre en la capital, y está disponible a corto plazo por si queréis añadirla en el último momento.
Dos días para verlo todo: la costa sur con caminata en glaciar
Para quienes tenéis algo más de tiempo y queréis profundizar de verdad en el sur de Islandia, el Tour de verano de 2 días a la costa sur con caminata por el glaciar (desde 513,34 €) es una joya. El primer día incluye Seljalandsfoss —esa cascada que se puede rodear por detrás—, la Skógafoss y el impresionante campo de lava negro de Reynisfjara. El segundo día, pisáis el glaciar equipados de pies a cabeza. La categoría “se agota rápido” no es un adorno: las plazas para julio y agosto se llenan con semanas de antelación, así que no lo dejéis para mañana.
Reservad ahora: el verano islandés no espera
Estamos a mediados de mayo y las salidas de julio y agosto están llenándose a marchas forzadas. Todos los tours de este artículo ofrecen cancelación gratuita, así que no hay excusa para esperar: reservad vuestra plaza hoy, y si vuestros planes cambian, no perdéis nada. El sol de medianoche, el hielo milenario de los glaciares y las ballenas de la bahía de Reikiavik os están esperando. ¿A qué estáis esperando vosotros?