El verano islandés: una ventana de magia que se cierra pronto
Hay algo que los que hemos vivido en Islandia sabemos bien: el verano aquí no es como ningún otro. El sol que no se pone, los colores imposibles tiñendo el horizonte a las dos de la madrugada, los lupinos violetas alfombrando las laderas de los volcanes… Estamos hablando de una temporada absolutamente irrepetible, y la buena noticia es que, si estáis leyendo esto a finales de mayo, todavía estáis a tiempo de reservar y conseguir las mejores plazas. Julio y agosto se agotan más rápido de lo que pensáis. Así que, sin más rodeos, os contamos los tours que este verano merecen un hueco en vuestra agenda islandesa.
Personalización total: vosotros mandáis
Si hay algo que define al viajero español curioso es que no quiere ir en rebaño. Y para eso existe el «Dónde y Cómo Tú Quieras Tour Privado con Wilmar, en Inglés o Español», uno de los favoritos de quienes buscan una experiencia 100% a medida. Con más de 33 reseñas y valoración perfecta de 5 estrellas, Wilmar adapta cada jornada a vuestros gustos: si queréis madrugar para ver el sol de medianoche desde la cima de un monte, lo hacéis; si preferís una mañana tranquila en una granja antes de lanzaros a una cascada, también. Los precios parten desde 787,59 € y la duración puede ir de 4 horas a un día completo. Es, sin duda, la opción más flexible del mercado para explorar Islandia en vuestros propios términos. ¡Y en español, que no es poco!
Ballenas en la bahía: el espectáculo del verano
El verano es, con diferencia, la mejor época del año para avistar ballenas en Islandia. Las aguas de la bahía de Faxaflói, frente a Reikiavik, se llenan de ballenas minke, jorobadas, delfines e incluso orcas en sus días más afortunados. La «Aventura Express de Avistamiento de Ballenas» os lleva mar adentro en apenas 2,5 horas por solo 82,26 € por persona, con cancelación gratuita incluida. Es una escapada perfecta para combinar con una tarde en la ciudad, y os garantizo que ver una ballena jorobada emerger con el telón de fondo de las montañas nevadas es una imagen que no olvidaréis en mucho tiempo. Si tenéis un día libre entre excursiones más largas, ésta es vuestra apuesta segura.
Hielo y fuego en las tierras altas: Landmannalaugar en estado puro
Pocos rincones de Islandia provocan tanta admiración como Landmannalaugar, ese paisaje de montañas multicolores, campos de lava enfriada y aguas termales que parece sacado de otro planeta. Y en verano —a partir de mediados de junio, cuando los caminos de alta montaña vuelven a abrirse— se convierte en uno de los destinos más solicitados de toda la isla. La «Excursión privada de un día por la región sur de Landmannalaugar en un camión 4×4» os lleva desde Hvölsvöllur hasta las raíces del volcán Hekla y los paisajes más salvajes del interior, con un guía local al volante que conoce cada pista como la palma de su mano. La experiencia dura entre 8 y 10 horas y tiene un precio de 1.303,90 € para el grupo privado. Si buscáis adrenalina y naturaleza sin filtros, este tour es una joya.
Escalada en hielo en Skaftafell: sí, también en verano
Mucha gente cree que los glaciares son cosa del invierno. Nada más lejos de la realidad: el verano es un momento fantástico para acercarse al hielo milenario de Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa. La «Aventura de Caminata y Escalada en Hielo en Skaftafell» os da la oportunidad de clavar los crampones en el hielo azul del Parque Nacional Vatnajökull de la mano de guías expertos, en un grupo reducido y con todo el equipo incluido. Son 4 horas de aventura pura por 245,90 €, con cancelación gratuita y salidas regulares durante todo el verano. La luz del sol de medianoche iluminando los seracs del glaciar desde lo alto es, sencillamente, espectacular.
El Círculo Dorado con piscina termal: el plan perfecto para el primer día
Si todavía no habéis hecho el Círculo Dorado o queréis repetirlo con una vuelta de tuerca, el «Tour por el Círculo Dorado y la Laguna Secreta» es una propuesta deliciosa. En 10 horas y por solo 142 €, visitáis Þingvellir, el géiser Strokkur y la cascada Gullfoss, y terminéis el día remojándoos en la Laguna Secreta, una piscina termal natural mucho menos masificada que el famoso Blue Lagoon. El formato de grupo pequeño garantiza un ritmo relajado, ideal para los primeros días en la isla cuando todavía estáis adaptando el cuerpo al jet lag y a ese sol que no se marcha nunca. Un clásico que nunca falla.
¿A qué esperáis? Las plazas del verano vuelan
Islandia en verano es, sin exageración, uno de los destinos más increíbles del planeta. Pero precisamente por eso, los mejores tours se agotan semanas antes de la salida. Si vuestro viaje está previsto para julio o agosto, reservad ahora para asegurar las experiencias que de verdad queréis vivir. Todos los tours mencionados en este artículo incluyen cancelación gratuita, así que no tenéis nada que perder y sí mucho que ganar. ¡Islandia os espera!