Hay un momento en el año en que Islandia parece respirar hondo antes de transformarse: el verano tardío. Las noches han dejado de ser blancas del todo, el aire huele a musgo húmedo y, si os fijáis bien en el horizonte después de las diez de la noche, podéis ver un primer destello verdoso que os hace dudar de vuestros ojos. ¿Ha sido eso una aurora? Sí. Agosto y principios de septiembre son la antesala perfecta de todo lo que hace única a Islandia, y si estáis planificando el viaje ahora, tenéis la ventaja de reservar antes de que las plazas se agoten.
Ballenas a toda velocidad: el RIB de Kópavogur
Empecemos por el agua, porque en estas semanas las ballenas jorobadas y las minkes campan por las aguas del Atlántico islandés con una regularidad envidiable. El Avistamiento de ballenas: aventura en barco RIB en Kópavogur (175 €, 2 horas) es una de las experiencias mejor valoradas del catálogo —cinco estrellas— y no es para menos: a bordo de una embarcación rígida inflable de gran potencia, cortaréis las olas del Atlántico en busca de estas criaturas descomunales. La velocidad, el spray salado en la cara y el momento en que una ballena de veinte toneladas emerge a pocos metros del barco son cosas que no se olvidan. Es un grupo pequeño, lo que garantiza que todos tengáis una vista despejada. Llevad ropa de abrigo aunque el día sea soleado: en el mar siempre refresca.
Kayak entre montañas en el norte: Akureyri os espera
Si el norte de Islandia todavía no está en vuestros planes, deberíais reconsiderarlo. Akureyri, la capital del norte, es una ciudad con un carácter propio que sorprende a quien la visita esperando un pueblo gris. Y sus alrededores, en verano tardío, son de una belleza sosegada y luminosa. El Tour guiado en kayak cerca de Akureyri (72,98 €, 2 horas) lleva a los viajeros por el río Svartá a través de un paisaje de montañas que parece sacado de un sueño nórdico. Con veinte reseñas y valoración perfecta, es uno de esos tours que funcionan tanto para parejas como para grupos de amigos. No hace falta experiencia previa, y el precio es muy razonable para lo que ofrece. Perfectamente combinable con una mañana en la ciudad antes o después del recorrido.
Snæfellsnes en español: la Islandia en miniatura con guía que os entiende
La península de Snæfellsnes lleva años robando protagonismo al Círculo Dorado entre los viajeros que repiten visita —o simplemente entre los que han investigado bien antes de venir. El glaciovolcán Snæfellsjökull, que Julio Verne eligió como puerta al centro de la Tierra, los campos de lava de Berserkjahraun, los acantilados de Arnarstapi… todo eso en un solo día. Pero lo que convierte el Snæfellsnes en español con almuerzo en granja, en minibús (187 €, 12 horas) en algo especial es, precisamente, el idioma: el tour se realiza íntegramente en castellano, así que podéis preguntar, bromear y entender cada explicación sin esfuerzo. Con trece reseñas de cinco estrellas y un almuerzo en una granja islandesa incluido, es una de las opciones más completas y mejor valoradas para hispanohablantes. Si vais con familia o con mayores que prefieren no depender del inglés, este es vuestro tour.
Los volcanes vistos desde el aire: helicóptero privado sobre Reikiavik
Para quienes buscan algo que no puedan encontrar en ningún otro destino del mundo, el Recorrido privado en helicóptero por los volcanes en Reikiavik (1.771,42 €, 40-50 minutos) es una experiencia que justifica por sí sola el viaje. Con 38 reseñas de cinco estrellas, es el tour mejor respaldado por viajeros reales de toda esta selección. Desde el aire, los campos de lava negra de la península de Reykjanes adquieren una dimensión casi marciana; los cráteres parecen cicatrices recientes en la piel de la Tierra —porque, en buena parte, lo son—. El tour es privado, lo que significa que vosotros marcáis el ritmo y podéis pedir al piloto que rodee una segunda vez ese cráter que no os habéis podido quitar de la vista. Una inversión alta, sí, pero quienes lo han hecho no se arrepienten.
Las auroras empiezan a despertar: el jeep de la aurora boreal
Y llegamos al fenómeno que, en el fondo, muchos de vosotros lleváis meses esperando. A partir de mediados de agosto, las noches islandesas recuperan la oscuridad suficiente para que la aurora boreal vuelva a ser visible. El Recorrido en jeep para contemplar la aurora boreal con chocolate caliente y fotos (231,44 €, 4 horas) es una apuesta inteligente para quienes quieren maximizar las posibilidades de ver el espectáculo: el conductor-guía busca en tiempo real los mejores cielos despejados alejándose de la contaminación lumínica, y además os llevan chocolate caliente y os ayudan a hacer las fotos. Un detalle que en una noche fría vale su peso en oro. Es un tour en grupo pequeño, ideal si habéis venido en pareja o con amigos y queréis compartir ese momento de incredulidad cuando el cielo se tiñe de verde.
¿A qué esperáis? Reservad antes de que se llenen
El verano tardío islandés dura poco, y los tours con mejor valoración se agotan con semanas de antelación. Si estos planes os han encendido la chispa —o si simplemente lleváis tiempo dándole vueltas a ese viaje que siempre pospusisteis—, ahora es el momento de pasar de los sueños a la reserva. Confirmad vuestras plazas, preparad el equipaje en capas y preparaos para un Islandia que os va a sorprender en cada curva de la carretera.