Faltan poco más de tres meses para que llegue diciembre, y si hay una época que convierte Islandia en un lugar de cuento, es esta. La noche polar envuelve el país en una luz azulada casi permanente, las calles de Reikiavik se llenan de lucecitas cálidas y, con un poco de suerte y cielos despejados, las auroras boreales pueden aparecer justo sobre tu cabeza mientras paseas abrigado hasta las cejas. Si estáis pensando en pasar la Navidad o el fin de año en la isla, este es un buen momento para empezar a mover los hilos: no hace falta reservar con desesperación, pero sí conviene ir asegurando lo importante antes de que se llene el calendario de diciembre.
La noche polar: menos horas de luz, más horas de magia
En diciembre, Islandia apenas disfruta de cuatro o cinco horas de luz solar tenue, y el sol nunca llega a subir mucho sobre el horizonte. Puede sonar desalentador, pero en realidad es parte del encanto: los amaneceres y atardeceres se funden en una sola franja de luz rosada y dorada que dura horas, y las noches largas son perfectas para la caza de auroras. Además, todo ese tiempo de oscuridad hace que las calles decoradas, los cafés con velas y las casas iluminadas cobren un protagonismo especial que en verano, con el sol de medianoche, sencillamente no existe.
Auroras boreales bajo el cielo de invierno
Diciembre y enero están entre los mejores meses del año para intentar ver la aurora boreal, precisamente por esas larguísimas horas de oscuridad. Si vais a estar por el norte del país, la Fotografía de la aurora boreal desde Akureyri (código 6317P43) es una opción estupenda: un tour de 3 horas guiado por expertos que además os ayudan a sacarle el máximo partido a la cámara o al móvil para inmortalizar el espectáculo, con precios desde 173 €. Y si preferís quedaros cerca de la capital, muchos viajeros combinan sus noches en Reikiavik con salidas organizadas hacia zonas oscuras alejadas de la contaminación lumínica de la ciudad, algo que merece la pena reservar con margen porque las plazas en temporada alta vuelan.
Reikiavik en Navidad: mercadillos, luces y sabores de temporada
La capital islandesa se transforma en diciembre. Las calles del centro se llenan de mercadillos navideños, chocolate caliente y el característico olor a laufabrauð recién frito, uno de los dulces tradicionales de estas fechas. Para descubrir todo esto con calma y buena compañía, el Tour privado de comida navideña en Reykjavik (código 42496P40) es una manera perfecta de empezar el viaje: en 3 horas, un guía local os lleva por rincones encantadores del centro mientras vais probando especialidades típicas de la Navidad islandesa, desde 213,52 € por el grupo privado. Es una experiencia ideal para entrar en calor —literal y emocionalmente— nada más aterrizar.
Si además os apasiona la cocina, no os perdáis la Clase de cocina islandesa en el centro de Reykjavik con anfitriones musicales (código 7626P599). Iris y Nonni reciben a los viajeros en un ambiente cercano y festivo, con música en directo incluida, para aprender a preparar platos tradicionales durante 4 horas por 282,62 €. En pleno invierno, con la ciudad iluminada al otro lado de la ventana, esta actividad tiene un aire especialmente acogedor.
Un día completo por el Círculo Dorado, incluso con nieve
El invierno no frena las excursiones clásicas, simplemente las viste de blanco. El Tour privado del Círculo Dorado (1-7 pax) (código 409099P1) permite visitar Þingvellir, Geysir y Gullfoss a vuestro ritmo, sin prisas ni grupos de cuarenta personas, en un recorrido de 7 horas desde 1.373,25 €. Ver Gullfoss medio congelada, con el vapor del Geysir recortándose contra el cielo oscuro de la tarde, es una de esas postales invernales que se quedan grabadas.
Reykjanes: termales y paisajes lunares a las puertas de Reikiavik
Si aterrizáis en Keflavík y queréis aprovechar el tiempo antes o después del vuelo, la excursión a los Faros de la península de Reykjanes, aguas termales y la laguna Sky (código 355395P32) es perfecta para el invierno: 10-11 horas recorriendo paisajes volcánicos, el Puente entre los Continentes y terminando con un buen remojón en aguas termales mientras el frío exterior contrasta con el calor del agua, desde 305,66 €.
Empieza a organizarlo ya, sin agobios
Diciembre en Islandia se reserva con bastante antelación, sobre todo las fechas cercanas a Navidad y Nochevieja, pero todavía tenéis tiempo de sobra para planificar con calma: elegid alojamiento, aseguraos las actividades que más ilusión os hagan y dejad hueco en el itinerario para la sorpresa de una noche despejada con aurora boreal. ¿Te apetece vivir esta Navidad de una forma diferente? Echa un vistazo a estos tours y empieza a reservar lo esencial antes de que lleguen las fechas más solicitadas.
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