Si ya estáis pensando en ese viaje a Islandia para dentro de unos seis meses, dejadme contaros un secreto que muchos viajeros aún no conocen: la primavera es, para quienes buscan naturaleza en movimiento, una de las temporadas más especiales del año. No hablamos del espectáculo nocturno de las auroras ni del sol de medianoche eterno del verano. Hablamos de algo más sutil y, en cierto modo, más emocionante: Islandia despertando ante vuestros ojos.
Un país que vuelve a la vida
Entre abril y mayo, la isla empieza a desperezarse después del invierno. Los días se alargan a una velocidad asombrosa —podéis pasar de ocho horas de luz a catorce en apenas unas semanas— y el paisaje cambia de tono casi cada día. El musgo recupera su verde intenso, los primeros brotes asoman entre la lava, y esa sensación de calma que define a la primavera islandesa invita a explorar sin las prisas del verano.
Y es que, con una urgencia de reserva baja, tenéis tiempo de sobra para planificarlo con mimo. No hace falta correr a reservar mañana mismo, pero sí merece la pena empezar a dar forma al itinerario ahora, mientras aún hay disponibilidad amplia en los tours más populares.
El regreso de los frailecillos
Uno de los grandes reclamos de la primavera islandesa es la llegada de los frailecillos. Estas pequeñas aves de pico naranja pasan el invierno en alta mar y regresan a los acantilados de Islandia a partir de abril para anidar. Si viajáis en mayo, es muy probable que ya podáis verlos revoloteando cerca de las colonias costeras, un espectáculo entrañable que entusiasma tanto a niños como a adultos.
La Península de Reykjanes: visita autoguiada a los volcanes y la laguna Azul (código 259640P23) es una opción estupenda para combinar paisaje volcánico con la observación de aves costeras, todo ello a vuestro propio ritmo, con audioguía incluida, en solo 3-4 horas y desde 45,42 €. Es perfecta si preferís moveros con libertad y sin horarios fijos.
Ballenas en aguas cada vez más cálidas
La primavera también marca el regreso de las ballenas a las bahías islandesas, que vuelven a alimentarse en aguas más ricas tras el invierno. Si vuestra base es Reikiavik, no os perdáis el Tour por la costa sur y las aguas termales de Reikiavik (24308P66), una jornada completa de 13,5 horas que combina las cascadas más fotografiadas del país con un buen chapuzón relajante, todo por 216,23 €. Es una manera estupenda de aprovechar los días ya más largos sin necesidad de madrugar en exceso.
Para quienes prefieren el norte, el Tour por la costa ártica y Siglufjörður (6317P29) recorre el fiordo de Eyjafjörður y la península de Tröllaskagi, una zona donde la actividad marina empieza a notarse con fuerza en esta época. Son 6 horas de ruta costera por 210 €, ideales para combinar con una estancia en Akureyri.
Aguas termales entre el verde que despierta
La primavera tiene además un punto mágico para el senderismo: la nieve se retira de los valles bajos, dejando a la vista rutas que en invierno resultan inaccesibles. El Senderismo privado por el místico Reykjadalur (54996P25) es de nuestros favoritos para esta época: una caminata de 4 a 5 horas que termina con un baño en un río de aguas calientes naturales, rodeados de laderas que empiezan a reverdecer. Precio desde 417,92 €, en formato privado y con cancelación gratuita.
El Círculo Dorado sin las aglomeraciones del verano
Otra ventaja de viajar en primavera es que los grandes clásicos, como el Círculo Dorado, se disfrutan con bastante más tranquilidad que en temporada alta. El Tour privado de lujo de 10 horas por el Círculo Dorado (46877P6) os lleva al géiser Strokkur, la cascada Gullfoss y el Parque Nacional Thingvellir en un vehículo privado, con todo el tiempo del mundo para fotografiar sin multitudes. Desde 1.717,12 €, es una opción ideal si viajáis en grupo reducido o en familia y preferís un ritmo personalizado.
Empezad a planificar con calma
La primavera islandesa no pide prisas, pero sí recompensa a quienes la planifican con cariño: menos turistas, naturaleza renaciendo, fauna marina regresando a las costas y unos precios todavía razonables antes del boom veraniego. Si tenéis en mente un viaje para dentro de unos meses, este es el momento perfecto para ir dando forma al itinerario, reservar los tours que más os llamen la atención y dejar que la ilusión vaya creciendo poco a poco.
¿Os animáis a descubrir la Islandia que despierta? Echad un vistazo a estos tours y empezad a diseñar vuestra aventura de primavera.